viernes, 20 de agosto de 2010

DESPELLEJAME OTRA VEZ

"EN EL PUEBLO NO HAY SANTO NI SANTA
QUE TENGA LA INSIGNIA DE BARTOLOMÉ
PORQUE TIENE EL CUCHILLO EN LA MANO
EL PELLEJO AL HOMBRO Y EL DIABLO A LOS PIES".

Difícil de mejorar la capacidad descriptiva y sintética de estos versos populares dedicados a San Bartolomé, apóstol con evangélio apócrifo, que luchó contra demonios y sufrió el martirio de ser despellejado vivo. Es a la sazón patrón de los carniceros, pero no nos quedemos antiguos, si Bartolomé santo agosteño, no quiere ser "santo parao", bien haría en opositar a Patrón del "after sun" contra el despellajamiento veraniego y por elevación sublime del asunto, a ser venerado en los altares de la prensa rosa, que esos si que están versados en quitar la piel a tiras. Al ritmo del gozo salsero, "Ven, despellejame otra vez..." ¡que bien luciría el apóstol, tan relacionado con las serpientes por el cambio de piel, como sus acólitos  por venenosos y lenguas viperinas!....¿dónde iba a estar mejor que rodeado de "vociferantes diablillos", tan calentito y colaborando al calentamiento global?...Si ya lo digo yo: "HETE AQUÍ PORQUÉ NO LLUEVE".