viernes, 20 de agosto de 2010

DESPELLEJAME OTRA VEZ

"EN EL PUEBLO NO HAY SANTO NI SANTA
QUE TENGA LA INSIGNIA DE BARTOLOMÉ
PORQUE TIENE EL CUCHILLO EN LA MANO
EL PELLEJO AL HOMBRO Y EL DIABLO A LOS PIES".

Difícil de mejorar la capacidad descriptiva y sintética de estos versos populares dedicados a San Bartolomé, apóstol con evangélio apócrifo, que luchó contra demonios y sufrió el martirio de ser despellejado vivo. Es a la sazón patrón de los carniceros, pero no nos quedemos antiguos, si Bartolomé santo agosteño, no quiere ser "santo parao", bien haría en opositar a Patrón del "after sun" contra el despellajamiento veraniego y por elevación sublime del asunto, a ser venerado en los altares de la prensa rosa, que esos si que están versados en quitar la piel a tiras. Al ritmo del gozo salsero, "Ven, despellejame otra vez..." ¡que bien luciría el apóstol, tan relacionado con las serpientes por el cambio de piel, como sus acólitos  por venenosos y lenguas viperinas!....¿dónde iba a estar mejor que rodeado de "vociferantes diablillos", tan calentito y colaborando al calentamiento global?...Si ya lo digo yo: "HETE AQUÍ PORQUÉ NO LLUEVE".

1 comentario:

almanaque dijo...

Oración a san Bartolomé, apostol:

Oh, Dios omnipotente y eterno, que hiciste tan venerable día con la festividad de tu Apóstol San Bartolomé, concede a tu Iglesia amar lo que él creyó, y predicar lo que él enseñó. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amén

Según la Martiriología Romana, Bartolomé predicó en la India y en Armenia, donde murió mártir. Todavía con vida le arrancaron la piel y fue decapitado por el Rey Astyages en Derbend. Según la tradición este martirio ocurrió en Abanopolis, en la costa occidental del Mar Caspio, después de haber predicado también en Mesopotamia, Persia y Egipto.

Según Eusebius, Pantenus de Alejandría (Siglo II) encontró en la India un Evangelio de San Mateo atribuido a Bartolomé y escrito en hebreo. Dicho evangelio es apócrifo y fue condenado en el decreto de Pseudo-Gelasius.

Las reliquias de San Bartolomé, según una tradición, fueron enterradas en la isla de Lipara y eventualmente fueron trasladadas a Benevento, Italia y después a Roma donde ahora están en la Iglesia de San Bartolomé, en la "Isola San Bartolomeo" del río Tiber. Se dice que la Reina Emma, la esposa del Rey Canute entregó uno de sus brazos a Canterbury en el siglo XI.

En la iconografía se le representa con barba, un libro y un cuchillo (utilizado en su martirio).

Patrón:

San Bartolomé es patrón de los carniceros, fabricantes de libros, guantes, pieles, zapateros, sastres, mercaderes de queso, viñadores, albañiles y otros. Se le invoca contra desórdenes nerviosos.

Conclusión:

No sé qué tienen que ver los mercaderes de queso ni los viñadores o albañiles, pero lo que más me llama la atención es que se le invoque contra los ‘desórdenes nerviosos’.
Así que ya sabéis: a rezar la oración del principio, pues todos estamos algo desordenados de los ‘nervios’, no nos vaya a pasar lo del ‘despellejamiento’ que nos cuenta Mª Luisa.