martes, 10 de agosto de 2010

SE VENDE HUMO

Con algún que otro cerebro  en licuefacción, que ya se sabe - no sé porqué - que en Agosto, " tiramos el tamboril por la rambla," salen esos conmiserativos reportajes sobre las orquestas de nombres imposibles, que recorren "nuestra bonita geografía española" dando lustre a las fiestas de los pueblos. No nos engañemos, se habla de ellas  con pelín desprecio, nos enseñan a sus mocetonas morcilleras, sus tules de mercadillo y ese cantante re-la-mi-do, futuro imperfecto e improbable de Bisbál....¡Ah, y el humo de los efectos especiales!...sin embargo, donde de verdad se vende humo, y con que gusto y despliegue de medios lo hacen las "teles", es en esas giras de grandes estrellas del rock, pop, hip-hop, y todos lo "oc y op" que ustedes quieran, que  con sus sonidos pregrabados, sus lentejuelas de marca, sus efectos especiales en 3D, y un idioma,  en el que como manda "el caché" no se entera ni Dios, nos "veranean" la pasta....¿Es al fin y al cabo lo mismo?...la calabaza, convertida por la varita mágica del marketing en carroza, nos hace mas "cenicientos" y les advierto, que el humo de los espectáculos "estrelleros"  precisa de mascarilla de luxe:  huele mal y es tóxico

2 comentarios:

almanaque dijo...

Pues tienes toda la razón, salvo en una cosa: me siguen gustando esas que tú llamas mocetonas morcilleras y sus tules de mercadillo y esos humos que salen del escenario (me acuerdo de una orquesta que sonaba de cine en un pueblo toledano llamado Domingo Pérez, que algo te sonará).
Lo que suscribo en su totalidad son la crítica a esos "estrellones" que van con el sonido pregrabado (aunque mucha gente ni lo note) y que son fruto de una promoción mediática desmedida y que en la mayoría de los casos es prescindible.
Y en cuanto al humo... me suena a las propuestas para salir de la crisis ¿qué crisis? que aportan los partidos.
Pero eso es otra historia a la que seguro sacas punta.

Almanaque

lafuente dijo...

Se podría aplicar aquello de "sarna con gusto no pica". Me explico.
Por un lado unos músicos haciendo como que tocan y percibiendo sus correspondientes emolumentos por hacer el "paripé". Por otro el público que se traga el humo pero le da exactamente igual y cada cual se distrae con alguno de los elementos del espectáculo. Finalmente el programador municipal que cubre el expediente y le da absolutamente de lado la calidad del género.
Consecuencias a medio plazo:
1. El jefe de la orquesta descubrirá que si no coloca a alguno de los figurantes no pasa nada y otro músico más al paro.
2. El público tragahumos se cansará del invento y buscará otras adicciones.
3. El programador acabará colocando un DJ que le saldrá más barato y todos los músicos y cantantes al paro.
Así que cada cual vaya preparándose y el que pueda que intente poner remedio.
A pesar de todo esto seguiré siendo optimista, confío en la inteligencia de una parte importante de la sociedad, así que animo al personal a gritar con ganas ¡Viva la música en directo!