viernes, 15 de julio de 2011

LOS PÁJAROS DE MI "BOLO-ZEN"


 Este verano en mi casita de campo toledana, a la que cariñosamente llamo " el bolo-zen", hemos tenido varios nidos. De uno de ellos, se cayó "el personajillo de la foto" y lo alimenté con miga de pan mojada en agua, hasta que se confirmó el refrán:"Pájaro que comió, voló ". No sabía si escribirle un cuento con el título de " Robertito, el pájaro que tenía vértigo" ó dedicarle un poema que escribí  hace un par de años; de momento ganó la Poesía, pero no descarto lo del cuento.
"Ese pájaro de agua
se derrama en gotas
cada trino
sale de la dorada umbría
para verme.

Cuando un pájaro te mira
la vida te devuelve un gran secreto,
el misterio de antes de domesticarnos en palabras.

Ese pájaro, levedad mojada
breve
va por su patria de árboles y ramas
humedad apretada en sus hojas de alas
arroyito de plumas que lo habitan
urgente, terminal
perfil inquieto.
Cuando miras a un pájaro
la existencia se vuelve tolerable
y hay justa redención en las cosas que fuimos.

Ese pájaro, repique de frescor
vuelo de espuma
plateada sucesión de lejanías
es un encuentro de dos seres
que se adivinan otros.

Yo sé bien lo que antes fui 
fui antes ese pájaro de agua
y en su mirada veo
lo que un día seré
seré pequeña y frágil
fatalidad humana.
  

3 comentarios:

almanaque dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
almanaque dijo...

El poema me parece excelente. Deberías sacar a la luz esos otros poemas que tienes escondidos en tu alcancía.
También quedamos a la espera del cuento prometido.

"Dice el labrador a su trigo: en julio te espero, amigo."

Pepe dijo...

Una vez cayó un gorrión de un nido y lo alimenté como tu has hecho con el tuyo. La diferencia es que aquel pájaro, no sé por qué extraña razón, se quedó por allí, comía en mi mano y se acostumbró a nosotros. La pena es que mi vecino decidió bañarlo en un bidón de agua que había en el patio y el pobre, que no sabía nadar, falleció, con el pertinente disgusto que me produjo el hecho. Tenía siete años entonces...